11 enero 2012

AEE SD20 (parte 2)

Para continuar con la prueba de la AEE SD20 he grabado unas cuantas tomas con diferentes resoluciones, y en unas condiciones de luz bastante difíciles: Constantes cambios de iluminación y mucho contraste entre luces y sombras.

Los caminos son algunas de las divertidas sendas que los amigos de MTB Mira arreglan de vez en cuando.









Podeis ver algún otro video de la AEE SD20 (todos casi sin edición) en la 1ª parte del analisis ó en esta otra entrada.

Conclusiones.

Aunque lo ideal es que cada uno saque sus propias conclusiones (para eso están los videos de muestra), en mi opinión la calidad de video de la AEE SD20 parece estar un puntito por debajo de la GoPro. Probablemente debido a un bitrate menor y a una óptica más sencilla (pequeña).

El mayor defecto de la AEE es tambien el que tienen la GoPro y el resto de las cámaras "de acción" y es, a mi modo de ver, su incapacidad de registrar simultáneamente áreas claras y oscuras en la misma imagen. Además esto se agrava con la medición puntual en el centro de la imagen que hace que en ocasiones (cuando se mete algo de cielo en en centro de la imagen) todo se vea exageradamente oscuro. Puestos a elegir un punto para la medición, lo inteligente es situarlo en la parte baja de la imagen, y mejor aún si la medicion fuese promediada en la parte baja... ¿tan dificil es hacer eso?

El mando a distancia es poco práctico: Si tienes la cámara fuera del alcance de las manos estate seguro que tampco oirás el pitido que te permite saber si la cámara se ha puesto a grabar y entoces, con un mando inalámbrico nunca podrás estar seguro de si la cámara esta "rec" o "off"

El puntero láser es casi imposible de ver en campo y a la luz del día, y por tanto muy poco útil.

El modo 1080p no vale para MTB (el ángulo es demasiado escaso).

¿que nos queda? Pues una cámara "960p" más el respaldo con visor, la carcasa estanca y los anclajes. Todo ello algo más "flojo" que el referente GoPro, y también algo más barato en conjunto.
Una opción válida para quien quiera gastarse algo menos, aunque la diferencia no sea muy notable, (ni en precio ni en calidad).